viernes, noviembre 24, 2006

He vuelto a volver (que no a devolver).

¡Hola, hola, hola!

Efectivamente y no... aquí estoy otra vez. “¿Otra vez? ¿Ya? ¿Tan rápido?” Sí, la mañana se pinta larga, son las once menos veinticinco y el principal problema es que quisiera que fuesen las... no sé... por ejemplooo ¿las dos menos veinticinco? Total, tres horitas más tres horitas menos...

Lo primero, MI APOYO TOTAL Y TODOS LOS ÁNIMOS QUE PUEDA HACER LLEGAR PARA ESAS CHICAS DEL CONAMA.

Ya me ha contado Pablis que estáis ahí hasta las mil, que os toca currar siete días seguidos ¡y que luego no os dejan librar otros siete como a nosotros los de Supervisión! Mi no entender, si iguales son, yo no hablar tu idioma o yo habla tu idioma, pero poco. También me comentaba Pablis que la esclavitud se abolió hace siglos (en España entre 1880 y 1886) pero luego piensas en Media Markt, IKEA y estos sitios y... ejem, ejem.

Aprovecho pues para dar ánimos también:

- A ese Deivid y a ese Juanjo de pro que van a currar todos los domingos de diciembre.

- Y a ese becario precario de moda ¡aupa Julius, todos hemos pasado por ello y tú debes de ser el único que está disfrutando! Mmmm, tú no vienes aquí a cazar...

Pero yo no quería hablar de eso, hagamos un break respecto a este asunto, quería de tratar algo que no tiene nada que ver. Visitando blogs veo que mucha gente habla de lo que mejor conoce o más le gusta: que si mitología, que si otras culturas y sociedades, que si cachivaches electrónicos, etc.

Hasta ahora, tanto en mi etapa del journal como ésta actual de blog, siempre he hablado de mí y/o de nuestras peripecias juntos, vivencias, experiencias personales, opiniones, chorradas (sobretodo) etc. En alguna ocasión he hecho comparativas o análisis, pero pocas han sido las veces que he hablado así y hoy tengo ganas de repetir.

Hoy voy a hablar de... chan, tatachaaán ¡¡LA VERBENA!!

...que nooooo, aaaay, patas liebre, que sus lo creéis todo, de lo que voy a hablar es de:

LA LEYENDA DE LOS CINCO ANILLOS*.

*más de uno y de una preferirían lo primero, pero oye, para eso ya está el ¡GAÑAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAÁN!

Y sí, sí, tengo otro blog dedicado a esto, pero es para expertos y está centrado en una “sección” del juego (los ronin). Este artículo lo voy a dedicar a aquellos que no tienen ni idea de rol y tengan interés (o curiosidad) por el mundo de los CCG y, en concreto, de Legend of the Five Rings.

PARTE I*

*“¡Diooooooooooooos! ¡¿Que hay varias partes?! ¡¿Estamos crazys or what!? Este chico ha perdido la cabeza si cree que me voy a leer todo eso” No pasa nada, aún así os quiero, babys.

Antes de nada hablemos del nombre del juego. La Leyenda de los Cinco Anillos juega (valga la reBundancia) con el título del tratado de Miyamoto Musashi del que algunos habréis oído hablar (que inicialmente se titulaba “Tratado de las cinco ruedas”) siendo éste un modo de transmitir que está inspirado en la cultura oriental (no así, los creadores del juego nunca han admitido abiertamente que cada clan tiene características de los diversos países del sudeste asiático, como Japón, China, Mongolia y demás, se cree que debido a las implicaciones culturales que les acarrearía).

¡Ojo! Aclaro que no voy a hablar del RPG (Role Player Game) de L5R (Legend of the Five Rings) sino de su versión CCG (Collectable Card Game).

¿Y eso qué quiere decir? Pues ni más ni menos que eso, que se trata de un Juego de Cartas Coleccionable ¿pero y lo de coleccionable?

Tú puedes hacerte con un CG (card game) tipo Bang! Ciudadelas, Vagos comparten piso y, sólo con eso, jugar (aunque luego te saquen módulos adicionales). En el caso de los CCG, de un modo constante y definido (pongamos cada dos meses), se va ampliando en número y variedad con ampliaciones o expansiones nuevas. Cada carta la podrás conseguir a través del azar comprando sobres, del trueque (o estafa) con otros frikis, de tiendas especializadas (las más difíciles de encontrar serán las más caras), de Internet (ebay, online shops), etc.

Al mismo tiempo, una característica de los CCG es que las cartas antiguas pueden llegar a ser vetadas para los formatos de juego actuales, es decir, que una carta con la que nos hicimos al principio puede que, en el futuro, “prohíban” usarla (por reedición, para “limpiar” la cantidad de cartas en el juego, marketing, marketing, marketing...).

Muchos sabréis de este tipo de RPG por las famosas Magic, de ahí que bastante gente, cuando le hablas de L5R enseguida lanza sin pensar frases del estilo “Aaaah, entonces esto es como Magic”, lo que es lógico, pero muy pero que muy desacertado.

Siempre que he tenido que poner un ejemplo para esta errónea comparación utilizo el mismo: es como decir que “las damas” es lo mismo que “el ajedrez”.

Sí, se parecen, ambas se juegan en un tablero “ajedrezado” y en ambas se utilizan una serie de movimientos característicos de las piezas que lo componen, pero ahí acaba toda similitud.

Jugar a las damas es algo, digamos, más sencillo, breve, “ocioso”, menos estratégico que el ajedrez, plagado éste de tácticas, fichas con movimientos singulares (movimiento en diagonal, en L, de casilla en casilla) que hasta representan figuras reales (rey, reina, peón...). Un mundo que ha llegado a crear figuras y personajes reconocibles, famosos y admirados como Kasparov, Deep Blue y sí, chanantes, sí, Anatoli Karpov, entre otros (como primera de las curiosidades para los neófitos diré que, desde hace años, el mundo de los CCG cuenta con campeonatos a nivel provincial, nacional e internacional, con convenciones mundiales y que mueven una cantidad de dinero abismal).

Pues con Magic y L5R, desde mi punto de vista, sucede lo mismo que con las damas y el ajedrez.

Ambos se juegan con cartas. Ambos representan un duelo entre contrincantes, en el primero entre magos, en el segundo, el que nos atañe, ya la cosa ni tan siquiera se puede definir tan sencillamente (y por eso tiene más carga rpg L5R que Magic). Tú puedes elegir ser un poderoso samurai, un ninja, un shugenja (mago), un cortesano, una criatura diabólica ¡o incluso una especie de pariente lejano del maestro de las Tortugas Ninja)! Entre otros...

Y, ya desde el primer concepto, son todo diferencias. En Magic puedes ganar o bien acabando con los “puntos de vida” del otro hechicero y eliminándole o, si acaso, por alguna carta en concreto que te conceda la victoria a través de un par de condiciones. En L5R, actualmente, puedes ganar de muchas, muchas maneras:

- Victoria por iluminación (la más compleja): Logrando poner en mesa los cinco anillos que cita el nombre del juego, el de aire, el de tierra, el de fuego, el de agua y el de vacío.

- Victoria por honor (cosa de mariquitas, gayers, calientalmohadas y jadeanucas en general, exceptuando cuando la logro yo, que entonces es de sementales y superhéroes del porte de Nacho Vidal y Peter North): Alcanzando el máximo de puntos de honor.

- Victoria por deshonor (divertidísima): Haciendo que tu oponente alcance el mínimo de honor permitido.

- Victoria militar (o la de los machos): Cuando destruyes todas las provincias de tu rival.

- Y, actualmente, victoria por Bushido (tan difícil o más que la iluminación): Cuando logras jugar todas las cartas que representan las virtudes del código del samurai (son siete y algunas sólo puedes jugarlas si tu contrincante realiza una acción en concreto, o sea que telita).

Y aquí no acaba la cosa. Retomando lo que mencionábamos al principio, así como en Magic existen varios colores que dan un carácter diferente a las cartas que lo llevan (por ejemplo el verde = naturaleza, rojo = destrucción, negro = muerte, etc.) en L5R existen DIEZ posibles tipos, cada uno de ellos con una historia, personajes y modo de juego que casi siempre va asociado a una manera de ganar, etc. Pero eso lo veremos ¡EN LA PARTE II*!

*sí, efectivamente... y no, tengo el convencimiento de que el 98% de los visitantes habituales del blog pasaréis de esta entrada ¡y de las siguiente vinculadas a ella! Pero, por un lado, me sirve para luego publicarlas en otras web, y por otro, para entretenerme. Jolín, entendedme ¡la mañana es mu larga! Más cuando tus compis se han ido por segundo día consecutivo a Getafe a subir por estaciones base e instalar una nueva red y tú te quedas aquí ¡CON NIEVES HERRERO EN LA TELE!

1 Comments:

At 21:16, Blogger Stratego said...

Descarga el libro 36 ESTRATEGIAS CHINAS en
http://www.personal.able.es/cm.perez/36_estrategias_chinas.pdf

Estratagemas como "moverse sin ser visto en el mar a plena luz del día", "matar con una espada prestada" o "crear algo a partir de la nada" serán algo natural para Usted.

Y en http://www.personal.able.es/cm.perez/ :

Estrategias de Oriente, 36 estrategias chinas, El Arte de la Guerra (Sun Tzu), El Arte de la Guerra (Sun Bin), Musashi, Mao Tse Tung, Gengis Khan, Samuráis, Ninjas, Atila, Guerra sin Reglas, Saladino, Huainanzi, Aforismos de maestros de artes marciales, Bushido..

 

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